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Tamal de Ollita
Posteado por 10/03/2016
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Tamal de Ollita
Cuando salgo de viaje, por lo menos investigo un poco el lugar que visitaré, lo primero que busco obviamente es el atractivo principal, sus accesos, su clima, sus tradiciones y sobre todo su gastronomía; Y es que para mí no hay mejor complemento en la experiencia de viaje, que una buena comida típica del lugar, mejor aún, si ésta tienen un toque de encanto histórico.

Un buen profesor en la facultad, me enseño que si andaba como perdido con mi identidad, la mejor forma de reencontrarme era voltear a ver la exquisita tradición gastronómica que tenemos a lo largo y ancho de nuestro país, así que me di a la tarea de aprovechar el fin de semana, salir del bullicio de la ciudad y acercarme a mis raíces.

Aunque no es el día de la Candelaria -aquella festividad mexicana donde el platillo principal de las reuniones es el tamal- se me antojo ir a buscar uno o dos, bueno los que se puedan, así que investigue un poco y escuche recomendaciones, las cuales me llevaron al municipio de Ocoyoacac, Estado de México.

Un municipio que parece como encajado en la montaña, dueño de un paraje turístico natural, súper conocido como La Marquesa, podríamos decir que es su destino principal, aunque tiene otros tantos que guardan gran riqueza cultural, en esta ocasión le dedicaré este espacio al platillo típico, el tamal de ollita o chuchulucos, llamados así porque su característica elaboración da forma a una ollita alargada preparada con masa de maíz, donde se le deja un hueco, en el cual, se le incorpora la salsa roja o verde y el complemento que puede variar entre carne de cerdo o pollo, para después cocerlos al vapor.

La parte histórica del platillo lo lleva en el mismo nombre, Tamal (del náhuatl tamalli, que significa envuelto) y es el nombre es un nombre genérico de varios platillos de origen indígena preparados en su mayoría con masa de maíz, envuelto principalmente en hojas secas de la mazorca de maíz o de plátano, entre otras. Algunos no llevan relleno. Además pueden tener sabor dulce o salado.

Que les digo, que ricura, bueno entonces, mi viaje inició desde la Ciudad de México dirigiéndome hacia la carretera México – Toluca, al pasar la marquesa a unos 15 minutos o menos sobre la misma carretera me encontré con la desviación a la cabecera municipal de Ocoyoacac, me tarde no más de 45 minutos en mi trayecto, inmediatamente llegando al lugar pregunte donde podía adquirir los famosos tamales, me recomendaron muchísimo unos que están al pie de la escalinata de la iglesia –aunque hay muchos otros lugares donde comprarlos- busque sin tardarme mucho el puesto para comprar mi dotación de tamales de ollita, me lleve más de dos, no me arrepiento, llevándolos para disfrutar en la Marquesa, al aire libre, disfrutando del paisaje boscoso que aún conserva.

Así pues, fue un excelente pretexto para reencontrarme con mis tradiciones, llenarme la vista de paisajes naturales y un poco de aire fresco para mis pulmones.

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